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La historia del corazón de Alexandra
Una llamada cercana deja en claro que es hora de reducir la velocidad
Alexandra Richter, enfermedad cardíaca, Centro Médico Palm Beach Gardens
Durante febrero, Alexandra Richter fue una mujer ocupada como directora de Go Red for Women de la Asociación Estadounidense del Corazón para el condado de Palm Beach. Su calendario estaba repleto de actividades, eventos y reuniones, todas dedicadas a la promoción de la salud del corazón.
El único problema era que Alexandra no estaba programando tiempo para su propio corazón.
"Recientemente me habían ascendido a este puesto y estaba yendo a una milla por minuto para asegurarme de que todo fuera perfecto, a pesar de que mi cuerpo me decía que redujera la velocidad", dice Alexandra.
Los síntomas eran perturbadores, pero fáciles de malinterpretar para Alexandra. La leve pérdida de visión y el agotamiento no le indicaron que algo andaba muy mal.
"Pensé que era algo normal con lo ocupada que había estado, y casi me daba vergüenza pedir atención médica", dice.
Sin embargo, su renuencia a buscar atención médica pronto cambió, justo antes del Día de San Valentín.
"Lo recuerdo claramente. Estaba sentado en una reunión en el trabajo cuando comencé a sentir los mismos síntomas de fatiga y pérdida de visión, pero esta vez fue diferente. Eran tan graves que no podía ignorarlos", dice. "Me excusé para ir a la
baño, pero nunca lo logré. Me desmayé y mi supervisor llamó inmediatamente al 9-1-1".
Lo siguiente que supo fue que Alexandra se estaba despertando en una ambulancia con incredulidad. Se sentía tímida por el nivel de atención médica que le brindaban los paramédicos, pero una vez que llegó al Centro Médico Palm Beach Gardens, comenzó a comprender la seriedad
de su condición.
Después de que el personal médico completó las pruebas, Alexandra fue diagnosticada con rabdomiólisis, una afección cardíaca grave en la que las fibras musculares se rompen. Alexandra señala que podría haber podido manejar mejor la afección si hubiera estado
cuidándose mejor y reconoció los síntomas.
"Aunque trabajaba en el cuidado de la salud, solo tenía 22 años, así que pensé que era imposible que algo anduviera mal con mi corazón. Estaba privada de sueño, agotada y deshidratada", dice. "Fue entonces cuando me di cuenta: una cosa es ser enviado al hospital por cosas que están fuera de tu control, pero podría haberlo evitado. Me prometí a mí mismo que nunca dejaría que algo así me volviera a suceder".
Una sala de emergencias compasiva y de acción rápida
"Me impresionó mucho la atención inmediata y compasiva que recibí", dice Alexandra. "Los miembros del personal fueron extremadamente atentos y me sentí reconfortado por su paciencia y consideración".
La mujer moderna siempre está en movimiento, a veces pasando por alto su bienestar. En su antiguo cargo en la Asociación Americana del Corazón, Alexandra pasó mucho tiempo pensando en asuntos del corazón. Desde su crisis de salud, ahora está aprendiendo a pensar
más sobre la suya. Está aprendiendo a escuchar a su cuerpo y a descansar lo suficiente.
"Quiero agradecer al personal del Centro Médico Palm Beach Gardens por recordarme la importancia de cuidarme mejor", dice Alexandra.