Después del tratamiento del cáncer de mama, algunas pacientes pueden estar en riesgo de linfedema, una afección que puede causar hinchazón en el brazo, la mama o el pecho. La detección temprana y la atención oportuna pueden ayudar a controlar los síntomas y apoyar la recuperación.

Nuestro programa combina terapia especializada con monitoreo avanzado utilizando el dispositivo SOZO®, una tecnología no invasiva que mide los cambios de líquidos en el cuerpo. Esto permite a nuestro equipo clínico identificar cambios sutiles de manera temprana y realizar un seguimiento del progreso a lo largo del tiempo.

La atención es personalizada según sus necesidades y puede incluir drenaje linfático manual, terapia de compresión, ejercicio guiado y educación sobre el autocontrol.

Ya sea que esté experimentando síntomas o buscando un monitoreo proactivo como parte de su atención de seguimiento, nuestro equipo está aquí para apoyarlo.

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