Insuficiencia venosa
La insuficiencia venosa es una afección en la que las venas tienen problemas para enviar la sangre de las extremidades de regreso al corazón; Cuando esto ocurre, la sangre se acumula en las venas de las piernas.
Los síntomas de la insuficiencia venosa incluyen:
- Hinchazón de las piernas y/o los tobillos
- Dolor en la pierna al caminar o estar de pie que se alivia cuando se levantan las piernas
- Calambres en las piernas
- Debilidad en las piernas
- Picazón en las piernas
- Pesadez o dolor en las piernas
- Engrosamiento o cambio de color de la piel de las piernas/tobillos
- Úlceras en las piernas
- Sensación de tirantez en terneros
- Venas varicosas
Causas
Las causas más comunes de insuficiencia venosa son los coágulos de sangre o las venas varicosas. Esta afección es más común en mujeres que en hombres y en personas mayores de 50 años. Otros factores de riesgo incluyen:
- Obesidad
- Fumar
- Embarazo
- Cáncer
- Lesión en la pierna
- Antecedentes familiares
- Sentarse o estar de pie durante largos períodos de tiempo
Diagnóstico
Su médico comenzará a diagnosticar la insuficiencia venosa con un examen físico completo. También pueden solicitar pruebas de diagnóstico por imágenes, como un venograma y una ecografía dúplex. En un venograma, se inyecta un tinte de contraste en la vena para ayudar al médico a ver si hay una obstrucción en un vaso sanguíneo en una radiografía. El ultrasonido dúplex prueba la dirección y la velocidad del flujo sanguíneo en las venas combinando un ultrasonido tradicional que utiliza ondas sonoras que rebotan en los vasos sanguíneos para crear imágenes con un ultrasonido Doppler que registra las ondas sonoras que se reflejan en objetos en movimiento, como la sangre, para medir el flujo sanguíneo.
Tratamiento
Su médico desarrollará un plan de tratamiento para usted en función de su condición, historial de salud, síntomas, etc. Las medias de compresión son la forma más común de tratar la insuficiencia venosa, ya que mejoran el flujo sanguíneo y reducen la hinchazón. Otras formas de mejorar el flujo sanguíneo incluyen: ejercicio regular, elevar las piernas con regularidad y no cruzar las piernas. Para algunos pacientes, se recetan medicamentos para mejorar la condición, y para los casos más graves se puede recomendar cirugía, flebectomía, escleroterapia y procedimientos con catéter.